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“Es muy gratificante ver que tu trabajo allí luego tiene una aplicación práctica”


ENTREVISTA Jule Maiz, graduada en Enfermería por la Universidad del País Vasco.

Un año más, cuatro jóvenes que en marzo realizaron nuestro curso “Sexualidad, género y desarrollo”, han pasado dos meses en Perú realizando prácticas en salud sexual y reproductiva con el Movimiento Manuela Ramos. Hablamos con una de ellas,  Jule Maiz, graduada en enfermería, para que nos cuente cómo ha sido la experiencia.

Antes de contarnos tu experiencia en terreno, Jule, cuéntanos por qué te apuntaste al curso y luego a las prácticas. ¿Qué te atrajo de estas actividades de medicusmundi gipuzkoa?

Del curso me enteré a través de mi hermana, a la que le llegó la convocatoria. Yo estaba interesada en formarme en temas de género, así que me lo dijo y me apunté. Además siempre había tenido ganas de ir como cooperante a algún país y, después de hacer el curso, me pareció muy interesante cómo se planteaban las prácticas desde medicusmundi gipuzkoa. Veía que estaban bien organizadas y para mí tenían el aliciente de poder trabajar directamente con una organización de un país como Perú. Me parecieron una buena opción para seguir formándome.

Tus prácticas las has realizado con Maddi Telletxea en Ayacucho, zona de sierra peruana. ¿Cómo fue vuestra llegada allá?

La verdad es que al principio nos costó adaptarnos. Nos encontramos con una comunidad muy diferente a nuestra realidad; muy cerrada, y eso que siempre se dice que la gente vasca es cerrada. Pero una vez fuimos hablando con la gente nos dimos cuenta de que era a causa del pasado tan duro que han tenido, por el terrorismo de Sendero Luminoso. Todo el mundo te decía lo dura que había sido esa época, en los 90; que aún está bastante reciente. Pasaron mucho miedo, así que es normal que inicialmente tengan sus dudas ante nuevas llegadas. Les cuesta abrirse. Pero poco a poco, intentando acercarnos, al final se abrieron mucho a nosotras y conseguimos ser como parte de la comunidad. De todas formas, y a pesar de esa cerrazón inicial, siempre han sido muy amables con nosotras; nos han tratado muy bien.

Cuéntame un poco qué actividades habéis desarrollado allí y cuál es la que os habría resultado más gratificante.

Pues nada más llegar nos propusieron preparar una guía de 10 sesiones con 10 temas diferentes sobre  salud sexual y prevención de la violencia de género para chicos y chicas de 14 y 15 años. Así que empezamos a documentarnos con todo el material del que disponían ellas, sobre las dinámicas que suelen utilizar. Tanto para Maddi como para mí, que somos enfermeras y hemos trabajado siempre el ámbito clínico, ha sido muy enriquecedor, porque nunca habíamos hecho labor de educación comunitaria. Teníamos que ver bien cómo trabajar estos temas en el contexto concreto de Ayacucho. Lo mejor de todo fue que al final de las prácticas pudimos poner en práctica parte de lo que habíamos preparado. En concreto, fueron dos de las diez sesiones. Para nosotras fue muy gratificante ver que todo el trabajo que habíamos realizado allí tenía luego una aplicación práctica, se podía trabajar con ello. Además de esta actividad, por ejemplo, se nos invitaba también a todos los actos que organizaba el Movimiento Manuela Ramos. Son tan activas que cada día que hemos estado allí había alguno. También fue muy interesante haber estado allí en un momento de elecciones regionales, porque hemos podido ver cómo es el proceso político de un momento así.

¿Habéis vivido entonces el trabajo específico que hace Manuela Ramos con los partidos políticos en periodos electorales?

Sí, y es muy interesante. Es diferente a lo que se hace aquí. Le gente puede acudir a los actos que organizan los partidos y todo el mundo tiene voz. Son debates abiertos en los que se puede preguntar o discutir lo que se plantea desde una formación. Pero tampoco ocurre con todos los actos. Sin embargo, Manuela Ramos está  acreditada  siempre para asistir a los diferentes actos de los partidos, ruedas de prensa y demás. Y nosotras hemos podido acompañarlas en todos ellos. Hemos visto también cómo es el proceso que realizan para que las candidaturas se comprometan a incluir en sus políticas temas de género. Redactaron un documento que comprometía a los políticos que lo firmasen a cumplir con la agenda de género que se planteaba, en caso de ganar las elecciones.

Dentro de lo que habéis vivido en Ayacucho, ¿hay alguna problemática que destacaríais como prioritaria en cuanto al trabajo que se está haciendo desde Manuela Ramos?

Nos llamó bastante la atención la cantidad de embarazos adolescentes que hay. En Ayacucho hay una prevalencia del 17%. Justo cuando llegamos se estaba conmemorando el Día Internacional para la prevención del embarazo no planificado en adolescentes. Estaba convocada una semana entera de actividades. Y se está avanzando, sí. Se ha logrado, por ejemplo, que las niñas no tengan que abandonar su educación por ser madres y puedan asistir al colegio con sus hijos o hijas.

¿Así que habéis comprobado de primera mano que hay un impacto real del trabajo que se realiza desde hace más de 40 años por parte de esta organización?

Totalmente. Todo el mundo las conoce, saben a qué se dedican y están muy solicitadas. Tanto que no llegan a todo con los recursos con los que cuentan. Íbamos a colegios a los que ellas no habían podido llegar todavía y el profesorado solicitaba su intervención en el centro. Los avances son lentos, pero sí que se notan los frutos de la labor que están haciendo. Quienes la integran han hecho de la lucha por las mujeres su vida. Se dedican casi 24 horas al día a ello. Salen de la oficina y están en diferentes grupos trabajando las mismas temáticas,o aunque estuviésemos por ahí tomando algo por ahí estaban pendientes del móvil y las noticias.

Para terminar, ¿cómo valorarías tu experiencia? ¿Repetirías? ¿La recomendarías a otras personas?

Yo las valoro súper bien. Tanto Maddi como yo hemos estado muy contentas. Ella y yo no nos conocíamos y la verdad es que nos hemos llevado muy bien. Yo animaría a la gente a ir, pero les diría que deben hacerlo con una mente abierta. Nosotras hemos estado dispuestas a todo lo que nos han planteado, y creo que esa es la forma de aprender. Tratábamos de implicarnos, de mostrar interés por todo, y creo que eso también ha ayudado a que nos integraran más en todo lo que hacían, a que nos informaran de todas sus actividades. Para nosotras ha sido una experiencia muy enriquecedora en todos los aspectos, profesionalmente y a nivel personal.

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